Herriak Elkarlanean acaba de cumplir su décimo aniversario de existencia y desde entonces no ha dejado de colaborar en distintos proyectos en países de misión y de estar involucrado al mismo tiempo en su realidad local apoyando multitud de actividades. Son jóvenes comprometidos con los misioneros vascos y con los más necesitados.

 

Por Francisca Yuste Gómez y Ana Fernández

 

 

Herriak Elkarlanean es una asociación altruista y sin ánimo de lucro que nació hace diez años en Beasain, Guipúzcoa. Esta iniciativa fue promovida por voluntarios del grupo de tiempo libre Txilibutxof Atseden, catequistas y colaboradores del grupo de misiones Donostia, que decidieron crearla de la mano de la Delegación Diocesana de Misiones con la intención de ayudar a los misioneros vascos que mayoritariamente trabajaban en África y Ecuador.

Gorka Eskalante fue uno de sus impulsores. Conoció la Delegación de Misiones de San Sebastián y al año siguiente tuvo una experiencia en un campo de trabajo en Eritrea: "Empezamos a trabajar con el comercio justo, impulsándolo por la zona y después de regresar de Eritrea comenzamos a trabajar con proyectos de cooperación".

 

Proyectos solidarios

Herriak Elkarlanean gestiona el Comercio Justo de forma activa haciendo mercadillos por la zona de manera muy especial durante la Navidad. Con esta labor tratan de sensibilizar a los ciudadanos para que realicen un consumo responsable y compren productos hechos con dignidad. Comprando en estas tiendas se garantiza un salario justo en el que no cabe la explotación infantil y evitan el enriquecimiento de los intermediarios. Gorka Eskalante sabe que este trabajo es duro: "La verdad es que muchas veces tirarías la toalla… pero cuando viajas a África y ves que los proyectos van a buen ritmo te da una inmensa alegría y es por lo que verdaderamente merece la pena".

Aunque mayoritariamente trabajan en África, nunca han descartado otros proyectos en países necesitados: México, El Salvador, India, Haití…, a todos ellos van de la mano de la Delegación de Misiones y Caritas Internacional para coordinar y aunar esfuerzos.

Algunos voluntarios colaboran desde España y otros se desplazan para supervisar los proyectos que tienen en marcha. Estos proyectos van desde un comedor infantil, hasta la compra de una máquina de ecografías, programas de concienciación y de ayuda al desarrollo… "Sorprende lo agradecida que la gente más necesitada puede llegar a ser, máxime cuando tu esfuerzo sólo llega a cubrir una ínfima parte de sus necesidades", cuenta Aritz Alonso, un joven voluntario que conoció esta ONG mientras estudiaba en el colegio, aunque su incorporación ha sido bastante más reciente.     

Recaudan fondos mediante donativos, concursos de organismos públicos y conciertos solidarios. Envían contenedores con ayuda de emergencia. Hacen tareas de sensibilización en colegios y pueblos y participan activamente en las campañas de la Infancia Misionera y el DOMUND.

 

Experiencia positiva

Si durante algunos años su eje de acción se centró en Angola, el año pasado fueron a Benin. Además de enviar desde España un camión con material, los voluntarios que se desplazaron trabajaron en un proyecto de transformación de frutas (papaya, mango, tamarindo…) porque mucha de esta fruta se echa a perder al tenerla que recoger  toda al mismo tiempo. También pusieron en marcha unos cursillos de higiene para manipulación de alimentos, un curso de cocina... Para Aritz Alonso, "trabajar en Herriak Elkarlanean me ha permitido conocer a un grupo de personas comprometidas en ayudar a los más necesitados. Su dedicación y el hecho de saber que con pequeñas acciones como las nuestras son las que en conjunto marcan la diferencia, me motivan a seguir adelante".

Todos estos chicos y chicas comparten sus experiencias y su tiempo. Las vivencias aprendidas les ayudan a tomar conciencia de las necesidades, no sólo materiales sino también espirituales que existen en nuestro mundo. Enelko Zaballos también colabora con el grupo desde su inicio: "Esta sociedad llena de prisas y consumismo me da un respiro para ver que hay gente que no vive como nosotros, que no tiene las comodidades que tenemos aquí, pero es más feliz y que desde aquí, con una pequeña ayuda, se pueden hacer muchas cosas".

Supergesto, nº 94, marzo-abril 2010

 

 

DATOS DE CONTACTO

Mail:gorka@herriakelkarlanean.org

 

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