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los abuelos alemanes de hace pocas generaciones hablaban de los
“antiguos buenos tiempos”, se referían generalmente al tiempo
precedente a la Primera Guerra Mundial.
No es accidental, entonces, que en este período surgiera también la
fundación de Arnoldo Janssen: la Congregación del Verbo Divino.
¿Quiénes
somos?
Los Misioneros del Verbo Divino (SVD) formamos una Congregación de clérigos
y hermanos que deseamos vivir el mandato de Jesús de “Id a las gentes
y llevadles la buena Noticia”.
Intentamos
en nuestro mundo de hoy actualizar la misión liberadora de Jesús de
Nazareth: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha
ungido para que dé la noticia a los pobres. Me ha enviado para anunciar
la libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos para poner en
libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia del Señor”
(Lc. 4, 18-19).
¿Dónde,
cómo y cuántos estamos?
Estamos
en la vanguardia misionera. Actualmente somos 6.000 misioneros del Verbo
Divino, repartidos en 60 países. Sabemos que allí donde hay hombres y
mujeres, hay hermanos con quienes compartir lo que son y tienen y
salimos a su encuentro pase lo que pase. A su vez, intentamos que las
iglesias jóvenes que van surgiendo en las misiones sean también
misioneras y envíen misioneros a cualquier
país necesitado. Por eso, hoy, misioneros del Verbo Divino
filipinos, vietnamitas, hindúes, indonesios, japoneses,
latinoamericanos, etc., están prestando su servicio misionero en Oceanía,
África, América y Asia.
Los
misioneros llevamos a cabo la proclamación del Evangelio, ante todo, en
las zonas fronterizas de la sociedad humana donde la necesidad y la
lucha por la justicia y la paz se sienten con mayor urgencia. Los
misioneros del Verbo Divino, allí donde estemos, prestamos especial
atención a la proclamación y difusión de la Palabra de Dios y
ciencias como la antropología, la linguística y los medios de
comunicación social, para conocer mejor a los pueblos y razas humanas a
las que sirven y para anunciarles mejor y vivir con ellos el Evangelio
de Jesús.
¿Adónde
vamos?
En la encrucijada de la Europa actual, en la que se barajan tantas
motivaciones de ansiedad y esperanza, los misioneros del Verbo Divino
queremos alienarnos con los profetas de esperanza, cuya actuación se
funda sobre la acción del Señor, no siempre perceptible pero siempre
eficaz, quien sigue manteniendo su Palabra y es fiel al mundo y su
historia. Su misión es nuestra misión (E. Barlage, Superior General,
svd).
Ya
es ciencia asimilada por todos que “el siglo XXI será comunitario o
no será”. Los misioneros del Verbo Divino en España, en lo que nos
toca, estamos en este proceso: vinculados con centenares de laicos en
parroquias y capellanías, hermanados con la “Asociación de
misioneros seglares del Verbo Divino”, apoyados por amigos y
bienhechores. Desde el Secretariado de Misiones, queremos impulsar con
toda la Iglesia la gran propuesta de Jesús, que todos nos encontremos
como una única familia, querida y motivada por el buen Padre de Dios.
(J.C. Irisarri, Provincial svd).
Nuestra
presencia en España
Nuestra presencia en España data del año 1945. Dos misioneros
procedentes de Argentina y Alemania fundaron la primera comunidad en
Estella (Navarra). Después le siguieron las de Zamora, Palencia, Madrid
y Sevilla. Desde esas comunidades se han ido enviando misioneros del
Verbo Divino al servicio de la Iglesia de Indonesia, Angola, Argentina,
Paraguay, Ecuador, Colombia, Chile, Panamá, Méjico, Bolivia y
Nicaragua.
Hoy,
nuestros trabajos preferentes están encaminados hacia la Editorial del
Verbo Divino de Estella (Navarra) con publicaciones y difusión de la
Biblia en diferentes idiomas, así como otros múltiples libros de
material bíblico, catequético, misionológico y pastoral con proyección
especial en América Latina y África. Destacar también el trabajo
pastoral con inmigrantes en las diócesis de Madrid y Getafe; la Casa de
Espiritualidad en Dueñas, Palencia; el trabajo pastoral en parroquias;
la animación misionera y la promoción vocacional.
Nuestro
Origen

El
sacerdote alemán Arnoldo Janssen fundó en Steyl (Holanda) la Sociedad
del Verbo Divino. Fue el 8 de septiembre de 1875. Paradójico pero
significativo: fundó el primer seminario de Misiones Extranjeras de
Alemania en la fronteriza Holanda, pues el canciller Otto Bismark, dado
el conflicto político-religioso del Kultur-kampf, prohibía en esos
momentos todo tipo de asociación religiosa en Alemania.
Cuando
la Iglesia tenía adormecidas sus raíces universales y misioneras,
Arnoldo, fiel a los signos de los tiempos, abrió así a la Iglesia al
compromiso misionero, el mismo formó y envió muchos misioneros por
todo el mundo, comenzando por China. Al cumplirse el primer centenario
de su obra misionera, el Papa Pablo VI confirmó la intuición, el
carisma y la santidad de Arnoldo Janssen declarándolo Beato el 19 de
octubre de 1975. Ese mismo día beatificó también al primer misionero
del Verbo Divino, padre José Freinademetz, que trabajó y murió en
China.
La
obra de Janssen sigue difundiéndose
Las
tres congregaciones por él fundadas hace tiempo que son
internacionales, multiculturales, y están presentes en los cinco
continentes. Actualmente, los misioneros del Verbo Divino somos
6.000 miembros entre novicios y profesos. Las Hermanas Misioneras
Siervas del Espíritu Santo (SSpS) son cerca de 4.000 y unas 400 las
Hermanas de la Perpetua Adoración (SSpSAP).
Uno
de los distintivos de esta vigorosa familia religiosa es su
internacionalidad y su configuración multicultural. En el pasado,
el grupo más numeroso de los misioneros del Verbo Divino provenía
de Alemania. Hoy, en cambio, procede de Asia, especialmente
Indonesia.
Nuestro
Servicio Misionero
Los
misioneros del Verbo Divino deseamos llevar el Evangelio a todos los
hombres de la tierra, especialmente a los más pobres y marginados.
Realizamos este servicio con alegría y responsabilidad, codo a codo con
todos los cristianos-misioneros de la Iglesia.
Deseamos
ser "un signo misionero", abrir las comunidades cristianas a
la realidad misionera universal de la Iglesia, y acudir en ayuda de las
Misiones con misioneros comprometidos y con toda clase de ayuda humana y
material.
"El
apostolado bíblico forma parte integral de la herencia que nos legó
nuestro fundador, el beato Arnoldo Janssen y que, como misioneros del
Verbo Divino, debemos hacer nota característica de nuestro trabajo
misional".
"Los
problemas mundiales que nos parecen urgentes en el mundo de hoy y cuyos
efectivos concomitantes fundamentales derivan de los conflictos ideológicos
y ambiciones de lucro y poder son los siguientes: el fenómeno de los
refugiados y la emigración por necesidades económicas y políticas".
Por
Volusiano Calzada
Misionero del Verbo Divino
Revista
Misioneros Tercer Milenio |